Icono del sitio Agroeducación

La demanda le da firmeza mundial al novillo pesado

Por Ignacio Iriarte I Analista del Mercado de Carnes

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda) acaba de publicar una actualización de sus proyecciones sobre la producción y comercio internacional de carnes.

En lo que respecta a las exportaciones mundiales de carne vacuna, pronostica para 2021 un volumen de 11,01 millones de toneladas, unas 247 mil toneladas (2,3 por ciento) más que el año anterior. Lidera el ránking mundial de exportadores Brasil, con 2,73 millones de toneladas embarcadas (7,3 por ciento más), seguido por Estados Unidos, con 1,43 millones (6,4), Australia con 1,39 millones (seis por ciento menos) y la India, con 1,38 millones de toneladas (siete por ciento más).

Se afianza el liderazgo de Brasil en el segmento de carne vacuna de precio bajo o medio, y se consolida el crecimiento de Estados Unidos como exportador de cortes grain-fed de alto precio. Por otro lado, retrocede Australia, muy afectada por la caída del stock y la faena, a causa de la seca de los años recientes.

En cuanto a las importaciones, el Usda estima que China este año compraría 3,1 millones de toneladas de carne vacuna (11 por ciento), unas 318 mil toneladas más que el año 2020, que fue récord. Las importaciones chinas triplicarían los niveles de cuatro años atrás, representando este país en este nuevo escenario el 30 por ciento de las importaciones mundiales, sin contar el contrabando o canal gris desde Hong Kong y Vietnam.

Si se incluye el contrabando -acotado en los últimos meses por los mayores controles- la participación de China en el comercio mundial de la carne vacuna podría ascender hoy al 35 por ciento. También para 2021, el Usda proyecta que Estados Unidos va a importar 1,32 millones de toneladas (13 por ciento menos), Japón 835 mil (0,3 por ciento más), Corea del Sur 560 mil (23 por ciento más) y la Unión Europea unas 325 mil (14 por ciento más).

Se observa que en cuatro países (Brasil, Estados Unidos, Australia y Argentina) se concentra el 57 por ciento de las exportaciones mundiales, mientras que sólo cinco destinos (China, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y Unión Europea) concentran el 64 por ciento de las compras mundiales de carne vacuna.

En cuanto a la carne de cerdo, el Usda recorta ahora su cálculo previo de producción de China, que se ubica para 2021 en los 40,5 millones de toneladas, contra 43,5 millones que estimaba hasta hace unas semanas. Se trata de una recuperación importante en relación a las 36,3 millones de toneladas producidas en el 2020, pero muy lejos de las 54 millones de toneladas producidas en el 2018, antes de la aparición de la Peste Porcina Africana, que obligó a la eliminación de más de 200 millones de animales. Las importaciones de carne porcina, que en 2020 totalizaron 5,28 millones de toneladas, caerían este año a 4,85 millones, unas 230 mil más que lo estimado hace tres meses. No sería raro que este pronóstico también deba ser revisado.

En resumen: el Usda prevé una recuperación en la producción china de carne de cerdo más modesta de lo esperado, y mantiene los pronósticos de importaciones de cerdo y vacuno muy altas.

PRECIOS

En los últimos 12 meses, de abril de 2020 a abril del 2021, el precio del novillo pesado tipo exportación en la Argentina subió de 2,58 dólares por kilo al gancho a 3,73 dólares, o sea aumento de 45 por ciento. En Brasil, el novillo pasó de 2,30 a 3,53 dólares por kilo en gancho: 53 por ciento más. Mientras que en Uruguay subió de 3,15 a 3,53 dólares: 12 por ciento; y en Paraguay, de 2,20 a 3,30 dólares: 50 por ciento.

En Australia, por la fuerte disminución de la oferta a causa de la seca de los últimos años, el novillo subió de cuatro a seis dólares por kilo en gancho (50 por ciento), mientras que en Estados Unidos pasó de 3,70 a 4,30 dólares (16 por ciento).

En la Unión Europea, el valor de la categoría pasó de 3,86 a 4,53 dólares por kilo en gancho: 17 por ciento.

Se registra en la mayoría de los países exportadores un cóctel de menor oferta de ganado, problemas climáticos, firme demanda interna, y aumento de la demanda internacional (China), a lo que debe agregarse la debilidad del dólar frente a varias monedas.

Salir de la versión móvil