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Tasas desarbitradas empujan al dólar

Por Salvador Di Stefano | Director de AgroEducación

La tasa de plazo fijo y la tasa de caución están por debajo de la tasa de inflación, en este escenario todos los caminos conducen al dólar y plazo fijo UVA.

El mercado es un conjunto de tasas que interactúan y de las cuales podemos sacar ventajas. Muchos se preguntan porque aumenta la brecha entre los dólares alternativos y el dólar oficial, pero pocos reparan en el desarbitrajes de tasas en que opera este mercado.

Tasa de devaluación dólar mayorista                2,0% mensual

Tasa de caución                                                   7,5% mensual

Tasa de Política Monetaria                                  8,3% mensual

Tasa de Plazo Fijo                                                9,2% mensual

Inflación mes de diciembre                                25,5% mensual

Como se puede apreciar, en la medida que el dólar aumente a un ritmo del 2,0% y la inflación del 25,5%, los agentes económicos infieren que el dólar debería aumentar mucho más, y esto deriva en una mayor demanda de dólares billetes.

La tasa de caución bursátil es muy baja, es una tasa que se puede aprovechar para colocar excedentes financieras por menos de 30 días, pero también para tomar financiamiento dejando como garantía títulos valores, ya sea acciones, bonos, obligaciones negociables u otros. Si tomo financiamiento a una tasa del 7,5% mensual, y me coloco en bonos en pesos ajustados por inflación, estoy potenciando rendimientos ya que me prestan a una tasa inferior a la que me pagan por la inversión que realizo. Muchos aprovechan esta operación para comprar activos financieros dolarizados o directamente dólares billetes.

En el plano comercial hay dos tipos de dólares, el dólar exportador que es un mix que surge de un 80% del precio del dólar mayorista, y un 20% del dólar Contado Con Liquidación (CCL), en la actualidad esto nos da un dólar de $ 912. En el caso de pagar una importación el dólar que se utiliza es el mayorista más el impuesto país que es del 17,5%, esto nos da un dólar importador de $ 963. No resulta ideal tener un dólar exportador distinto del dólar de importación, ya que generamos un desincentivo a exportar. Lo ideal sería tener un único tipo de cambio para la exportación e importación.

A futuro el gobierno debería abandonar la política de tener dólares diferenciales para la exportación e importación, además debería trabajar para que los exportadores liquiden sus exportaciones en el dólar mayorista, ya que de esta forma los dólares ingresarían en un 100% en el Banco Central, y esto le permitiría al gobierno cumplir la meta con el FMI de incrementar sus reservas en U$S 10.000 millones, si deja que un 20% se liquide por afuera, el esfuerzo debería ser más grande.

Todo esto mientras dure la emergencia económica, cuando el país logre superávit fiscal, y se capitalice en el Banco Central, aquellos que exportan deberían disponer de los dólares que reciben de sus ventas al exterior, y esto agilizaría la liquidación de exportaciones.

Para que el gobierno logre la meta de aumentar las reservas en U$S 10.000 millones, debería darles un incentivo a los exportadores para que exporten lo que producen. Si el gobierno busca aumentar los derechos a la exportación, lo que estará logrando es desincentivar a que los argentinos que exportan a vender sus productos bajo este marco impositivo, esperando que a futuro los derechos a la exportación desciendan. Si el gobierno bajara las retenciones, estaría generando incentivos a que los exportadores vendan lo que producen. En el año 2023 la cosecha de soja fue de 20 millones de toneladas, para el año 2024 se espera una cosecha de 52 millones de toneladas, se podrían bajar un 20% los derechos de exportación de la soja, y el gobierno recaudación mucho más que en el año 2023. Lo mismo ocurriría con el maíz, que en el año 2023 se cosecharon 36 millones de toneladas, y este año se cosecharían 59 millones de toneladas.

No es la mejor idea castigar con más impuestos a los sectores eficientes, para distribuir este dinero entre los sectores ineficientes de la economía, o aquellos que no agregan valor en la misma intensidad que los que generan divisas y crecen. Por ejemplo, si anclamos los precios del petróleo y el gas con el exterior, quitamos retenciones, aseguramos que las empresas pueden disponer de las utilidades generadas en el país, y remesarlas a casa central, recibiríamos una gran cantidad de inversiones, este mismo razonamiento es aplicable al litio, cobre y muchos otros sectores.

Conclusión

.-En la medida que el gobierno aumente las retenciones a las exportaciones argentinas, lo que va a lograr es postergar las ventas al exterior, hasta tanto se logre un mejor precio que empuje más rentabilidad.

.-La apertura de las importaciones, generaría una corriente de compra de dólares que va a impactar en las reservas del Banco Central.

.-Con una tasa de interés desarbitrada frente a la inflación, lo que se va a lograr es el aumento de los dólares alternativos y un aumento de la brecha.

.-Los dólares alternativos nacieron para arbitrarse con el dólar turista, que hoy está en $ 1.342 y mientras tenga la suma de impuestos que lo coloque alejado de los dólares MEP, CCL y BLUE, más tarde que temprano el mercado se arbitra y superaran este valor. La suba de los dólares alternativos estaba más cantada que el tango caminito, por eso decíamos que el dólar era una ganga, a los precios actuales es solo una oferta.

.-En la medida que los dólares alternativos superen al dólar turista, los activos financieros que ajustan por inflación pueden convertirse en una opción muy válida de ahorro. Los plazos fijo UVA tienen un tope de $ 5 millones, lo que sobre hay que colocarse en instrumentos que ajusten por inflación, que para este año se proyecta en torno del 300% anual. 

Por Salvador Di Stefano | Director de AgroEducación

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