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Mejor momento para liquidar

Por Marianela De EmilioIng. Agr. Msc. Agronegocios – INTA Las Rosas

Una campaña que llega a su fin, con volúmenes de cosecha inferiores a los peores pronósticos, y condiciones macroeconómicas que exigen ajustar las decisiones comerciales, dado que a los bajos rendimientos de cosecha se sumaron a pérdidas de rendimiento en el poder adquisitivo del dinero. 

¿Cómo analizar cual fue, es y será el mejor momento para liquidar mercadería? 

La respuesta inmediata es depende… del destino de la liquidación:

Ø Comprar insumos en canje:

Cada oportunidad que ofreció un tipo de cambio diferencial para liquidar granos, se recomendó liquidar para hacer canje por insumos. En el siguiente gráfico se observa el rendimiento de las liquidaciones de soja y maíz en función de su capacidad de compra de insumos claves para la producción, como urea, fosfato di amónico, glifosato o semillas de maíz. 

SOJA por Urea, fosfato di amónico y glifosato: Abril y mayo 2023 fueron meses en los que rigió el Dólar soja 3, a un tipo de cambio de $300/U$S. Se observa en el gráfico que, de los tres insumos analizados para soja, el glifosato mantuvo una mejor relación insumo/producto durante abril y mayo, pasando de casi 2 toneladas de soja por cada 100 litros a 1,4 toneladas. Sin embargo, tanto urea como fosfato di amónico, mostraron ventaja en abril y la perdieron en mayo, siendo la suba de precios de ambos fertilizantes y las leves bajas del precio de soja, el motivo para que mayo, a pesar del tipo de cambio diferencial, no haya resultado un mes para lograr ventaja en mayor poder adquisitivo para hacer canje por estos insumos. 

MAÍZ por urea, fosfato di amónico y semillas de maíz: Se observa que fue necesario liquidar más cereal para canjear por estos insumos desde abril hasta agosto, no mostrando julio ni agosto un real beneficio por el tipo de cambio diferencial que recibió este cereal desde la última semana de julio hasta las primeras dos semanas de agosto, previo al salto devaluatorio del PESO, post PASO. 

Ambos granos, soja y maíz, muestran pérdida de poder adquisitivo para el canje con insumos. Significa que, casi toda decisión temprana de compra de insumos resultó en mayor poder de compra tanto de la soja como del maíz.

Ø  Pago de alquileres en quintales fijos de soja:

Si la liquidación de soja o maíz fue destinada al pago de alquileres, bajo la modalidad de pago en quintales fijos por hectárea, puede haberse presentado el dilema de pagar con maíz en lugar de soja. En el gráfico se observa que, solo entre abril y mayo, y desde mediados de agosto en adelante, el precio disponible de la soja en PESOS superaba en más de dos veces al precio del maíz. 

Conociendo que la relación hipotética de equilibrio entre ambos cultivos es de dos a uno, podría decirse que siempre que sea necesario liquidar el doble o menos de maíz, para obtener el valor de la soja, es beneficioso liquidar maíz para cumplir compromisos con soja, por tanto, las liquidaciones de maíz entre junio y mediados de agosto, podrían haber cancelado compromisos de alquileres en una relación ventajosa, respecto de la que se encuentra en las últimas jornadas. En la medida que el precio de soja crezca por encima del doble del precio de maíz, será más difícil cumplir con compromisos de alquiler, si el saldo de soja desaparece antes de cancelar el total de los alquileres. La reglamentación de un nuevo Dólar soja podría llevar la relación soja maíz a valores vistos en mayo o superiores, complicando nuevamente el pago de alquileres a quienes tuvieron magros rendimientos de soja en campos alquilados.

Ø  Cancelación de deudas pesificadas:

Las liquidaciones de soja y maíz destinadas a pagar deudas pesificadas, perdieron capacidad de pago hasta junio 2023, por la evolución de precios en PESOS, considerando tasas de interés mensual igual o superior a 5%. Solo la evolución de precios de soja de marzo a abril y de julio a agosto, logró tasas del 10 y 20% mensual, elevando la capacidad de pago de deudas. En cuanto a maíz, solo el incremento de precios de julio a agosto, resultó en subas del 20%, no obstante, la evolución negativa de precios en los meses anteriores, diluyó fuertemente la capacidad de pago de deudas del maíz.

Significa que, postergar ventas en lugar de cancelar deudas debe ser analizado en función del costo financiero de la deuda y la capacidad de pago de las liquidaciones, que este año disminuyeron desde abril hasta julio. Aunque la cosecha fallida este año, exige afrontar costos financieros altos y preservar liquidez, la pérdida de valor de los granos hace poner en tela de juicio la tenencia de granos versus la búsqueda de alternativas que preserven valor en lugar de licuarlo.

Ø  Comprar bienes de consumo: 

El poder adquisitivo de las liquidaciones de granos, destinadas a comprar bienes y servicios de consumo, disminuyeron mes a mes durante el 2023. La evolución anual del Índice de Precios al Consumidor fue mayor al crecimiento anual de precios disponibles de granos en PESOS, desde febrero para soja y maíz y desde marzo para trigo. Es decir que cada mes, el poder adquisitivo de una tonelada de soja, maíz o trigo, fue inferior al poder adquisitivo del mismo mes un año atrás. La evolución de precios en PESOS de los granos fue proporcionalmente inferior respecto de la inflación. 

Conclusiones: Los gráficos muestran que el poder adquisitivo de los granos disminuyó los últimos meses, tanto para la compra de insumos, como para el pago de deudas y la compra de bienes de consumo, mientras hubo diferentes oportunidades para el pago de alquileres en maíz, que se diluye cada vez que surge un nuevo programa de incentivo a liquidar soja. 

Un año tan complejo en materia productiva y económica se transforma en un gran examen a la gestión comercial y financiera de cada agro empresa. El poder de gestión y de análisis de las decisiones tomadas debe ser evaluado en función de la capacidad de compra de cada tonelada liquidada, del rendimiento del dinero invertido y el costo del dinero adeudado, de la capacidad de pago de compromisos asumidos en la 22/23 y de negociación de la futura 23/24.

El mejor momento para liquidar puede saberse a través de una planificación, que, considerando riesgos de pérdida productiva, de precio y de poder adquisitivo, usa herramientas comerciales y financieras para disminuirlos.

Por Marianela De EmilioIng. Agr. Msc. Agronegocios – INTA Las Rosas

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