{"id":24844,"date":"2025-09-26T09:16:45","date_gmt":"2025-09-26T12:16:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/?p=24844"},"modified":"2025-09-26T09:16:47","modified_gmt":"2025-09-26T12:16:47","slug":"venados-en-cautiverio-un-campo-donde-conviven-ciencia-y-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/venados-en-cautiverio-un-campo-donde-conviven-ciencia-y-trabajo\/","title":{"rendered":"Venados en cautiverio: un campo donde conviven ciencia y trabajo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image-15-1024x768.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-24845\" srcset=\"https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image-15-1024x768.png 1024w, https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image-15-300x225.png 300w, https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image-15-768x576.png 768w, https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image-15-1536x1152.png 1536w, https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/image-15.png 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Llegamos cuando la primavera apenas asomaba. El pasto, todav\u00eda con el brillo de las primeras lluvias, empezaba a \u201cdespegar\u201d y los venados \u2014atentos, elegantes\u2014 luc\u00edan ese terciopelo sobre los cuernos que delata una temporada de crecimiento a todo ritmo. \u201cEn estos d\u00edas los cuernos pueden crecer hasta dos cent\u00edmetros por d\u00eda\u201d, nos explican. No es poes\u00eda: es fotoperiodo, hormonas y biolog\u00eda aplicada al manejo.<\/p>\n\n\n\n<p>El establecimiento \u2014unas 300 hect\u00e1reas de suelos volc\u00e1nicos, bien drenados, con charcos traicioneros que a los venados les encanta convertir en pileta\u2014 aloja alrededor de 1.700 animales. De ellos, unos 700 son machos. La mayor\u00eda son red deer europeos (venado rojo), aunque tambi\u00e9n hay elk canadienses (uapit\u00ed) y cruces entre ambos para mejorar eficiencia carnicera: el \u201cSimental vs. Angus\u201d de los c\u00e9rvidos, ironiza el anfitri\u00f3n para que la comparaci\u00f3n entre razas grandes y compactas nos resulte familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>La recepci\u00f3n estuvo a cargo de Ian Scott y la Prof. Jacqueline Rowarth, quienes nos guiaron por cada rinc\u00f3n del campo, compartiendo su experiencia y la historia detr\u00e1s de esta particular producci\u00f3n neozelandesa.<\/p>\n\n\n\n<p>La industria del terciopelo: cosechar lo que vuelve a crecer<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra \u201ccosecha\u201d aparece una y otra vez. No es casual: en este sistema, los cuernos \u2014todav\u00eda en velvet\u2014 se cortan y vuelven a crecer. \u201cDesde que se caen de manera natural hasta tenerlos de nuevo listos para el mercado pasan unos 60 d\u00edas\u201d, detallan. Ese ciclo r\u00e1pido, activado por el cambio de horas de luz, permite dos cosechas al a\u00f1o: una principal, de mayor calidad, y un \u201creto\u00f1o\u201d (regrowth) m\u00e1s liviano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA d\u00f3nde va ese terciopelo? A un mercado asi\u00e1tico que lo seca, muele y encapsula para usos medicinales tradicionales. El pico de calidad es una ventana breve de tres a cuatro d\u00edas: all\u00ed se organizan las entradas al corral de manejo y, si hace falta, se \u201ccosechan\u201d 20 animales por d\u00eda. La selecci\u00f3n es casi artesanal: se observa la forma, se cuentan las puntas y, sobre todo, se busca esa terminaci\u00f3n redondeada en el extremo que indica el momento justo.<\/p>\n\n\n\n<p>La escena de manejo es prolija. Los animales llegan de los potreros en cuatriciclos; no se usan perros porque el venado los interpreta como lobos. En el brete se aprovecha para desparasitar (par\u00e1sitos internos) y aplicar vacunas \u2014clostridios y leptospirosis\u2014. \u201cLa clave es tener la infraestructura adecuada\u201d, remarca el equipo, mientras nos ense\u00f1an el escudo que usan para protegerse de empujones de un macho que puede llegar a los 400 kilos.<\/p>\n\n\n\n<p>Carne magra, trofeos y gen\u00e9tica: cuatro patas del negocio<\/p>\n\n\n\n<p>El modelo de ingresos tiene varias vetas:<br>\u2022 Terciopelo para el mercado asi\u00e1tico (dos cortes anuales).<br>\u2022 Carne para exportaci\u00f3n \u2014hoy con muy buenos precios, por su perfil magro y bajo colesterol\u2014. Nos comparten una referencia: la res de venado ronda los US$ 11\/kg, contra unos US$ 7\/kg en bovino. Buena parte de la carne termina en restaurantes de Estados Unidos y tambi\u00e9n en Europa (B\u00e9lgica, Alemania, Francia). La industria neozelandesa dispone de m\u00e1s de 15 plantas dedicadas a faena de ciervos.<br>\u2022 Trofeos: una porci\u00f3n de machos \u2014seleccionados entre los mejores 20\u201330 de cada 100\u2014 se destinan a cotos de caza. Alcanzan su punto \u00f3ptimo entre los 7 y 8 a\u00f1os, cuando los cuernos impactan por tama\u00f1o y simetr\u00eda.<br>\u2022 Gen\u00e9tica: venta de machos y hembras para mejoras de planteles en otros campos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciencia en clave rural: de la biolog\u00eda de los cuernos a la reproducci\u00f3n asistida<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuernos son un laboratorio vivo. Son el tejido de crecimiento m\u00e1s r\u00e1pido del reino animal y regeneran cada a\u00f1o a partir de poblaciones celulares de alt\u00edsima plasticidad. Aqu\u00ed investigan se\u00f1ales hormonales y ambientales que disparan ese crecimiento. Adem\u00e1s, el establecimiento fue pionero local en inseminaci\u00f3n artificial en ciervos y desarroll\u00f3 protocolos de transferencia embrionaria no quir\u00fargica: una rareza t\u00e9cnica trasladada al d\u00eda a d\u00eda productivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasto, grano y datos: el men\u00fa se decide con la leche<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque venimos por los venados, el campo late tambi\u00e9n como tambo. Dos veces al d\u00eda las vacas entran al refugio, comen su raci\u00f3n \u2014con base de ensilaje de ma\u00edz\u2014 y van a sala. En un sistema aer\u00f3bico, los efluentes se compostan con cama de aserr\u00edn y vuelven como fertilidad a los lotes de ma\u00edz y pasturas. El equipo ajusta la dieta con informaci\u00f3n diaria: volumen, grasa y prote\u00edna de la leche orientan la energ\u00eda que habr\u00e1 en el mixer. Si el pasto qued\u00f3 alto tras el pastoreo, entra el \u201cequipo de terminaci\u00f3n\u201d: los machos de venado afinan el remanente como una desmalezadora con patas.<\/p>\n\n\n\n<p>En primavera temprana, cuando las lluvias abundan y el sol a\u00fan es t\u00edmido, el pasto puede ofrecer menos energ\u00eda. All\u00ed aparece el ma\u00edz en grano como suplemento puntual para los venados en crecimiento de cuerno: un empuj\u00f3n cal\u00f3rico justo a tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Gente, oficios y futuro: entre la pasi\u00f3n y la sucesi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>El due\u00f1o es veterinario adem\u00e1s de productor. Dice haber invertido 45 a\u00f1os en armar varias unidades productivas. Hoy trabaja con un equipo chico \u2014tres o cuatro personas para el d\u00eda a d\u00eda del rodeo, un mec\u00e1nico, una contadora\u2014 y talento internacional: hay mano de obra de India y Filipinas, un rasgo extendido en el agro neozeland\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>La sucesi\u00f3n, admite, no es sencilla. Sus hijos tomaron otros rumbos profesionales y no desean la vida de campo. \u201cMientras est\u00e9 fuerte, sigo\u201d, concede, aunque ya eval\u00faa vender en unos a\u00f1os. No descarta que el futuro comprador apueste por un tambo m\u00e1s grande o incluso por kiwifruticultura, actividad en expansi\u00f3n en la zona. El valor de la tierra acompa\u00f1a: se habla de US$ 70.000 por hect\u00e1rea en estos suelos de alta aptitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Una historia que empez\u00f3 desde el aire<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00eda de ciervos en Nueva Zelanda tiene una \u00e9pica aviada: helic\u00f3pteros que sobrevolaban montes al amanecer, dardos tranquilizantes y equipos que capturaban animales para iniciar planteles. \u201cSaltar de un helic\u00f3ptero para abalanzarse sobre un ciervo a 30 km\/h asusta m\u00e1s que el bungee jumping\u201d, bromea Ian Scott. De aquella etapa, tambi\u00e9n queda la memoria de la faena para exportaci\u00f3n a Alemania cuando los ciervos silvestres eran plaga. El viraje fue claro: menos balas, m\u00e1s alambrados, manejo y selecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mercados que cambian y una ventana de oportunidad<\/p>\n\n\n\n<p>La caza deportiva vive sus propios vaivenes culturales y regulatorios. En Estados Unidos, por ejemplo, la reintroducci\u00f3n de lobos en parques como Yellowstone alter\u00f3 equilibrios y redujo la disponibilidad de trofeos silvestres. Ese reacomodo empuj\u00f3 precios al alza en la oferta organizada de otros pa\u00edses. No es el \u00fanico viento a favor: la b\u00fasqueda global de prote\u00ednas magras posiciona a la carne de venado en cartas de restaurantes y mostradores gourmets. Incluso el mercado de hamburguesas estadounidenses se nutre de carne magra importada para balancear la grasa del bovino local.<\/p>\n\n\n\n<p>Detalles que cierran el c\u00edrculo<\/p>\n\n\n\n<p>En el potrero, los venados nos observan con esa mezcla de curiosidad y distancia. Un gu\u00eda nos se\u00f1ala uno con puntas redondeadas en la corona: \u201c\u00c9se est\u00e1 para cosecha\u201d. Aprendemos, tambi\u00e9n, que no todo es gen\u00e9tica: moda y preferencias del comprador cambian temporada a temporada.<\/p>\n\n\n\n<p>El campo, por su parte, est\u00e1 pensado para cuidar la huella: potreros m\u00e1s chicos con tres o cuatro portones para no castigar las entradas; integraci\u00f3n entre venados y vacas para ordenar el pasto; y un esquema de reciclaje de nutrientes que devuelve al suelo aquello que sali\u00f3 en la leche.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2e3b<\/p>\n\n\n\n<p>Ep\u00edlogo: lo que nos llevamos<\/p>\n\n\n\n<p>De la visita queda una impresi\u00f3n fuerte: producci\u00f3n y ciencia conviven con una destreza pr\u00e1ctica que se nota en cada decisi\u00f3n, desde el manejo tranquilo en la manga hasta el uso del fotoperiodo como reloj de campa\u00f1a. Tambi\u00e9n, una pregunta abierta sobre el relevo generacional y el destino de sistemas que demandan oficio y presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras nos alejamos, la primavera se afirma y, con ella, los cuernos siguen su carrera silenciosa. En este campo, cada punta redondeada cuenta una historia: la de un pa\u00eds que convirti\u00f3 a un animal esquivo en una cadena de valor que exporta manejo, conocimiento y un producto que gana lugar en el mundo. Y la de Ian Scott y la Prof. Jacqueline Rowarth, que con su hospitalidad nos abrieron la tranquera para entender c\u00f3mo conviven ciencia y trabajo en la cr\u00eda de venados en cautiverio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>\u2193 CURSO DE POSTGRADO EN AGRONEGOCIOS 2025\/26&nbsp;\u2193<\/strong><br>TODAVIA ESTAS A TIEMPO<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1920\" height=\"434\" src=\"https:\/\/www.agroeducacion.com\/website\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/ezgif.com-animated-gif-maker-39-2.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-24819\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegamos cuando la primavera apenas asomaba. 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