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La recría perdió contra la sequía y terminó en los corrales

La mayor entrada a los corrales de los últimos dos meses obedecería, en buena medida, al fracaso de las recrías debido al clima.

Por Ignacio Iriarte I Analista del Mercado de Carnes

Fuente: LaVoz

Según el informe de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), a principios de agosto el porcentaje de ocupación de los corrales era del 66,5 por ciento, tres puntos porcentuales más que en julio, y prácticamente al mismo nivel que para los meses de agosto de los años 2017 a 2020.

En la mayoría de los años, el nivel máximo de ocupación se logra en junio-julio, para luego ir declinando en el segundo semestre; pero este año el máximo nivel de llenado de corrales se estaría observando en agosto, con una reposición de 123 animales por cada 100 cabezas que se venden, lo que indicaría que al menos en el corto plazo los feedlots se siguen llenando.

Esto surge de la encuesta mensual de la CAF; pero si tomamos los registros del Ministerio de Agricultura de la Nación elaborados sobre un universo de 1,7 millones de animales encerrados, las entradas al corral del cuatrimestre abril-julio (último dato disponible) resultan un 23 por ciento inferiores a igual período del año anterior.

En la serie “Movimientos de Invernada”, también publicada por el la cartera agropecuaria, vemos que la entrada de “terneros y terneras” a los feedlots resulta en el cuatrimestre abril-julio de este año un 21 por ciento inferior a enero-junio de 2020.

La mayor entrada a los corrales de los últimos dos meses, según operadores que hemos consultado, obedecería en buena medida al fracaso de las recrías, muy afectadas por la seca y por el achicamiento de los campos, que habrían obligado a encerrar anticipadamente.

El margen bruto del feedlot mostraría hoy una rentabilidad muy modesta para el novillito o vaquillona muy liviana (sin contar el costo del dinero) y pérdidas muy importantes para el engorde del novillo con pesos de faena de 400 a 450 kilos.

La mayoría de los corrales ha perdido entre 20 y 25 por ciento de su capital de trabajo, entre fines del año pasado y principios de 2021.

La faena de novillitos en julio último se ubicó un 15 por ciento más abajo del año pasado, mientras que la faena de vaquillonas se redujo un 16 por ciento y la matanza de terneros y terneras -después de varios años de caída- se encuentra hoy estabilizada en volúmenes muy reducidos.

EXISTENCIAS

La serie histórica de existencias ganaderas, actualizada recientemente por el Ministerio de Agricultura de la Nación comienza, en 2007. Desde entonces, el stock cae de 58,8 millones de cabezas a 53,5 millones a fines de 2020, una caída de 9 por ciento.

La evolución de las existencias de las diferentes provincias ha sido en los últimos 13 años desigual. Buenos Aires muestra en ese período una caída de 1,13 millones de cabezas (representa 5,2 por ciento menos).

Mientras que Entre Ríos manifiesta una baja de 105 mil cabezas (2,2 por ciento) y San Luis, de 124 mil animales (ocho por ciento).

Las caídas más importantes se registran en Corrientes, con 767 mil cabezas (14 por ciento), La Pampa, con 591 mil cabezas (16 por ciento), Santa Fe, con 1,205 millones de cabezas (16 por ciento) y Córdoba, con 1,13 millones (20 por ciento).

Las cuatro provincias ganaderas del NOA y NEA –Salta, Chaco, Formosa y Santiago del Estero– donde se esperaba que se compensara la caída de existencias en la zona pampeana, en los últimos 13 años redujeron el stock de 6,4 a 6,38 millones de cabezas. Son unas 20 mil cabezas abajo en relación a 2008.

En las últimas dos décadas, varias provincias extrapampeanas han visto caer su stock sensiblemente después de secas prolongadas, para después tardar muchos años en recuperar su rodeo original, y en algunos casos no recuperarlo nunca.

Por Ignacio Iriarte I Analista del Mercado de Carnes

Fuente: LaVoz

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